El primero, basado en el análisis de los resultados de los Censos Demográficos a partir de 1940 y del Conteo de la Población 1996, trata de la evolución de la población joven y sus características diferenciadas, como composición urbana y rural, sexo y color. El segundo analiza la cuestión de la mujer, de este mismo grupo de edad, con base en los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares de 1992 a 1995. Aborda cuestiones relativas a la situación educacional, trabajo, fecundidad y nupcialidad, y llama la atención a la necesidad de implantación de políticas gubernamentales, comunitarias o empresariales que contribuyan con su inserción en el mercado laboral, en condiciones más adecuadas.
Representa un diagnóstico significativo de las condiciones sociales de la población joven en Brasil.